¿Qué es la resina del cannabis?
La resina del cannabis es la sustancia pegajosa y aromática que producen los tricomas, las glándulas diminutas que cubren los cogollos. En ella están concentrados el THC, el CBD y el resto de cannabinoides, además de los terpenos que dan el olor y el sabor. Es, en pocas palabras, la parte de la planta que importa.
Si alguna vez has tocado una planta de cannabis en flor, habrás notado que los dedos se quedan pringosos y huelen intensamente durante un buen rato. Eso es la resina.
Funciona de forma parecida a la resina de un pino o a la savia pegajosa de otras plantas: es una sustancia que la planta segrega y que se considera que le sirve de protección, por ejemplo frente a algunos insectos. La diferencia es que la del cannabis está cargada de cannabinoides.
La resina no está repartida por toda la planta por igual. Se concentra sobre todo en los cogollos y, en menor medida, en las hojitas que los rodean. Las hojas grandes y los tallos tienen muy poca.
¿Qué significa que una variedad sea «resinosa»?
En las descripciones de muchas variedades leerás que son «muy resinosas» o que tienen «gran producción de resina». Quiere decir que sus cogollos se cubren de muchos tricomas. Suele ir unido a un aroma intenso y a una buena potencia, aunque el resultado final siempre depende del cultivo y de la variedad.
La resina y los extractos
La resina es la materia prima de los extractos de cannabis. El hachís, por ejemplo, se hace separando los tricomas de la planta y compactándolos. El rosin es la resina extraída con calor y presión. Todos ellos son, en el fondo, formas de concentrar la resina.
¿Cómo se conserva?
La resina se degrada con la luz, el calor y el roce. Un buen secado y un buen curado (dejar que los cogollos terminen de secarse despacio, en recipientes cerrados) ayudan a conservar su aroma y su potencia.
Términos relacionados
Antes de cultivar, consulta la legislación de tu país: el cultivo de cannabis no está permitido en todas partes.