¿Qué son los cálices?
Los cálices son las pequeñas estructuras con forma de gota o de hojita enrollada que forman la base de cada flor del cogollo. Dentro de cada una está la parte de la flor que, si recibe polen, se convierte en una semilla. Amontonados unos sobre otros, son los que dan volumen al cogollo.
Un cogollo es un racimo de muchas flores diminutas. Cada flor tiene su cáliz, del que salen los pistilos, esos pelillos blancos o anaranjados que se ven a simple vista.
Una curiosidad: en botánica, lo que los cultivadores llaman «cáliz» recibe el nombre de bráctea. Pero en el mundo del cultivo todo el mundo dice cálices, y así lo verás en las fichas y en los foros.
Los cálices se cubren de muchísimos tricomas, las glándulas que producen la resina. Por eso, cuantos más cálices tiene un cogollo, más resina suele acumular.
¿Qué es la relación cáliz-hoja?
Es una forma de describir cuánto cogollo hay en comparación con las hojitas que crecen mezcladas con él. Una variedad con buena relación cáliz-hoja forma cogollos con muchos cálices y pocas hojas.
Esto tiene dos ventajas prácticas:
- Manicura más fácil: hay menos hojas que recortar después de la cosecha.
- Más cogollo útil: la mayor parte de lo que cosechas es flor, no hoja.
Si en la descripción de una variedad lees que tiene «buena relación cáliz-hoja», ya sabes a qué se refiere.
Los cálices al final de la floración
En las últimas semanas, los cálices se hinchan y el cogollo se vuelve más denso. Es una de las señales que acompañan a la maduración, junto con el cambio de color de los pistilos y de los tricomas. Si una planta hembra recibe polen, los cálices se hinchan también, porque dentro se están formando semillas.
Términos relacionados
Antes de cultivar, consulta la legislación de tu país: el cultivo de cannabis no está permitido en todas partes.