¿Qué son las semillas regulares?
Las semillas regulares son semillas de cannabis sin feminizar: dan plantas macho y plantas hembra, más o menos a partes iguales. Son las semillas tal como se producen en la naturaleza, del cruce de un macho con una hembra.
En el cannabis, las hembras son las que forman los cogollos. Los machos producen polen, y si ese polen llega a las hembras, las poliniza: las plantas dedican su energía a hacer semillas y los cogollos salen llenos de ellas.
Por eso, si cultivas semillas regulares para cosechar cogollos, tienes que distinguir los machos y retirarlos antes de que suelten el polen. Es como hacer una criba: siembras de más y luego te quedas solo con las hembras.
¿Cómo se distingue un macho de una hembra?
Se ve en las primeras flores, que aparecen en las uniones entre el tallo y las ramas. Los machos forman unas bolitas cerradas, los sacos de polen. Las hembras forman unos pelillos blancos, los pistilos. Al principio cuesta un poco, pero con atención se aprende pronto.
Ventajas
- Ideales para criar: si quieres hacer tus propios cruces y conseguir tus semillas, necesitas machos.
- Buenas madres para esquejes: muchos cultivadores eligen la mejor hembra de un grupo de regulares y la mantienen para sacar esquejes (trozos de la planta que se enraízan y dan copias exactas de ella).
- Genética clásica: algunas variedades tradicionales solo se encuentran en versión regular.
Inconvenientes
- Más trabajo: tienes que vigilar las plantas y retirar los machos a tiempo.
- Espacio que no produce cogollos: parte de lo que siembras acabará descartado.
¿Para quién son una buena opción?
Para cultivadores con algo de experiencia, para quien quiera hacer sus propias semillas o buscar una planta madre. Si es tu primer cultivo, las feminizadas suelen ser más cómodas.
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Términos relacionados
Antes de cultivar, consulta la legislación de tu país: el cultivo de cannabis no está permitido en todas partes.